La devolución de animales salvajes a sus antiguos propietarios es uno de los momentos duros de la atención a fauna silvestre. Estos casos son raros, pero algunas veces, la documentación que acredita la procedencia legal de un animal aparece una vez ha sido decomisado.
Independientemente de que sean actividades legales o no, DEPANA está en contra del uso de animales silvestres como mascotas o como estrellas en la industria del espectáculos. Además, no hay que olvidar que la procedencia legal de un animal, no le garantiza en ningún caso un trato adecuado a sus necesidades como especie salvaje, lo único que aporta esa legalidad es la garantía de una condena de por vida.
El caso que nos ocupa es un ejemplar de amazona decomisado en agosto de 2007. Una vez recogido se le instaló en una jaula de 3×3x3m con un interior calefactado de 2×2m. No era un gran voladero, pero su recogida de urgencia sólo nos permitió prepararle esta instalación. Nuestra intención era enviarlo a un santuario de spitácidas en Alemania, pero recientemente han aparecido los documentos que acreditan su “procedencia legal”, por lo que nos vemos obligados a devolverlo al antiguo propietario.
Este ejemplar volverá a ocupar la jaula que tenía en el salón o en la cocina… posiblemente, en poco tiempo, volverá a hacer la gracia de repetir las frases estúpidas que le enseñaron o a colgarse boca abajo en el techo de su pequeña jaula…hasta que los propietarios se cansen y lo arrinconen.
Una anécdota curiosa de este animal es que los días de lluvia , en vez de refugiarse en el interior calefactado, se ponía bajo la lluvia aleteando con fuerza, jugando y cantando todo el repertorio de sonidos naturales y artificiales que fue adquiriendo en su vida.
