Sentimos reanudar la actualización del blog del proyecto Attentio haciendo referencia a cómo nos ha afectado el terrible temporal que ha sufrido Catalunya (entre otras CCAA) este fin de semana.
Durante estos últimos meses se han llevado a cabo algunas recogidas de animales decomisados y algunas reubicaciones importantes. Estas novedades las incluiremos próximamente.
El sábado por la mañana debíamos iniciar una socialización entre los machos instalados en la cuarentena y los del recinto exterior. Con el aumento de la intensidad del viento desistimos hacer el traslado y dedicarnos a tareas de mantenimiento. En un momento dado, una ráfaga de viento arrasó, literalmente, la instalación de los loros. Corrimos hacia el lugar y entre los escombros pudimos recuperar, algo maltrechos, pero vivos, a la pareja de eclectus que tenemos en depósito.
Justo después de dejar a las aves en unas jaulas en el interior de un módulo, el viento tumbó uno de los grandes pinos que hay en el lugar, cayendo sobre el cercado perimetral del recinto exterior de los machos adultos. Corrimos a desconectar la corriente que alimenta el pastor eléctrico del cercado e intentamos que los animales entraran en la jaula de socialización. Estando cerca del recinto, otro de los grandes pinos cayó muy cerca de nosotros por lo que se decidió, vista la peligrosidad de la situación, desistir de cualquier actividad y alejarse de la zona. En total cayeron, en la zona de exóticos, media docena de grandes árboles, dos de ellos afectaron al cercado de los machos adultos y uno a la instalación de mapaches. La instalación de las crías solo sufrió daños en el “mobiliario”. También se perdió el pastor eléctrico solar que se utiliza de sistema de seguridad en caso de fallo en el suministro eléctrico.
Uno de los machos de macaca silvana adultos, Nepal, utilizó el árbol caído para salir del recinto, pero debido a la peligrosidad de la situación se desistió en hacer ningún tipo de intervención. Se dio parte a la policía local de la fuga del animal.
Con todo, tanto Nepal como Espalda (el otro macho adulto) son ejemplares extremadamente tranquilos y cautos, que ante la presencia humana optan siempre por subirse a los árboles de su instalación. Al ser una especie gregaria, y tratarse de un ejemplar adulto, contábamos que no se alejaría mucho del lugar y, si se extraviaba, los gritos de las crías cuando se pelean o los ladridos de los perros de la protectora le servirían para ubicarse.
Así pues, una vez calmada la tormenta al día siguiente, Nepal se encontraba por los alrededores. Se instaló una jaula trampa y se distribuyó comida cerca de la jaula de socialización. Tardó algunas horas en decidirse en entrar en la jaula, pero finalmente fue capturado e introducido en la instalación de socialización junto con Espalda, a la espera de poder arreglar los desperfectos ocasionados en su recinto exterior.
A parte de los daños materiales, afortunadamente no tenemos que lamentar ninguna desgracia. Ahora nos queda trabajar para reparar lo destruido con el fin de volver a nuestra actividad.



