
Después de más de un año de gestiones, la Fundación Neotrópico y DEPANA han conseguido reubicar un ejemplar de puma que se encontraba depositado, en un lugar inadecuado, desde que fuera decomisado por la Guardia Civil, hace más de dos años.
Nuevamente hemos podido contar con la inestimable colaboración de El Karpin. Este parque zoológico (situado cerca de Bilbao) demuestra su profundo compromiso con la problemática del tráfico de especies y el excedente de animales salvajes mantenidos en cautividad, integrando en su colección, ejemplares procedentes de decomisos y abandonos.
Así pues, Luna (nombre del animal) ha pasado de vivir en una pequeña jaula con suelo de cemento a una instalación con un recinto exterior de 600m2, suelo de hierba, rocas y troncos. Una vez finalice el periodo de socialización, Luna, compartirá hogar con otra puma hembra, proveniente también de un decomiso, que ya se encuentra en el Karpin.
Si ya suele ser extremadamente difícil encontrar destinos apropiados para animales más pequeños y de un manejo más sencillo, estas dificultades se convierten en insalvables cuando hablamos de grandes felinos. El destino de tigres, leones, pumas utilizados en espectáculos, como mascotas o para fotografía, es siempre terrible una vez llegan a la edad adulta, pues no hay destino posible para animales que ya no son útiles pero, tienen grandes requerimientos en espacio, y alimentación.

Luna es una rarísima excepción y como tal nos alegra y nos entristece a la vez. Igual que en el caso de los osos pardos y otras especies, la reproducción incontrolada de grandes felinos en cautividad genera un continuo excedente de animales condenados, desde su nacimiento, a un destino incierto, una vez dejan de ser simpáticas y divertidas crías. Si este no es un criterio a tener en cuenta para conseguir que se restrinja esta cría incontrolada, cabría preguntarse quién paga los grandes gastos que acarrean estos animales, una vez quedan fuera del círculo comercial…
Nota: DEPANA y Fundación Neotrópico agradecen el trabajo y la colaboración desinteresada de todas aquellas personas e instituciones que han hecho posible este rescate:
-Los veterinarios de Jungel Park Aguilas Teide que supervisados por los técnicos de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, realizaron las pruebas zoosanitarias necesarias para el traslado.
-La Administración General de Aduanas y el CATICE (Centro de Asistencia Técnica e Inspección del Comercio Exterior) que, como autoridades competentes, permitieron el traslado del felino.
-La compañía aérea SPANAIR, que facilitó gratuitamente el transporte en un vuelo regular directo de Tenerife a Bilbao.

Etiquetas: puma
Diciembre 23, 2009 a las 10:18 pm |
Ya, sacarlo deuna jaula para llevarlo a otra, si el cuidador anterior era capaz de cuidarlo correctamente y vivia en condiciones adecuadas y con las medidas de seguridad adecuadas y necesarias para evitar cualquier desgracia porque no se le permitio su tenencia???
Estupida ignorancia humana
Diciembre 23, 2009 a las 11:28 pm |
El espacio donde vivía este puma antes del traslado, es exactamente el que se ve en las fotos: aproximadamente 4m2 (todo interior). El recinto en el que vive ahora ocupa 600m2… así que pensamos que poco debate queda al respecto de su reubicación.
Si por el contrario, tu comentario sugiere que un particular puede mantener en condiciones un animal salvaje como mascota, cabe decir que reducir un animal -cuyas características vienen definidas por su papel en el ecosistema, después de millones de años de evolución- a un mero objeto de adorno o un capricho de la moda, responde a una concepción errónea y anticuada de cuál ha de ser nuestra relación con el medio ambiente y el resto de animales. Este tipo de concepción de la naturaleza, no tiene en cuenta las necesidades o el papel que desempeña una especie en su ecosistema, sino que se limita a concebirla como un simple objeto de vivos colores de la que se puede disfrutar libremente sin tener en cuenta ningún otro criterio que la satisfacción propia.